domingo, 24 de febrero de 2013

Adiós a Ricardo Ostuni



A los 76 años, el 21 de febrero del corriente, murió en Buenos Aires el dirigente, escritor y ensayista Ricardo Ostuni.

Radical de paladar negro,  siempre combinó la función pública con su pasión por el tango y, en particular, por la vida y obra de Carlos Gardel.

Militó en Intransigencia Radical, línea del partido que respondía a Amadeo Sabattini y dio sus primeros pasos en política como asesor del ministro de Comunicaciones de Arturo Illia, Antonio Pagés Larraya.

Descendiente de italianos de un pueblo que se llama igual que su apellido, a orillas del Adriático, estuvo casado con Ana Edith Rocca y tuvo ocho hijos: siete varones y una mujer. Todos, como él, hinchas de Boca Juniors.

Como creativo publicitario, y con el retorno de la democracia ya asentado, ocupó la Secretaría General de la municipalidad porteña, con el intendente Julio César Saguier. Volvió al mismo cargo, devenido en subsecretaría, cuando De la Rúa se convirtió en el primer jefe de gobierno de la ciudad, en 1996 y fue su secretario privado y luego, su vocero cuando ejerció la presidencia de la Nación.

Retirado de la política activa en diciembre de 2001, se dedicó de lleno a estudiar y disfrutar del tango.

Escribió Repatriación de Gardel , donde puso seriamente en duda el origen francés del zorzal criollo, y Viaje al corazón del tango , entre otros ensayos. Fue vicepresidente de la Academia Nacional del Tango.

Ostuni murió tras una larga lucha contra el cáncer. El pasado mes de diciembre en ocasión del Día Nacional del tango sus hijos recibieron una distinción a la trayectoria en su nombre en el Congreso de la Nación, otorgada por el CEIN y por iniciativa del productor José Valle.


Eduardo Giorlandini intercambiaba información asiduamente con él para colaborar mutuamente en la incansable sed de investigación que ambos han disfrutado siempre. Durante años esa afinidad los lió en una cordial amistad. El Dr. Giorlandini lamenta profundamente la pérdida terrenal del amigo, con quien compartía afinidades políticas y gustos artísticos. Sus condolencias para familiares y afectos.


Compartimos con los lectores un homenaje que le rindiera en vida Don Reinaldo Spitaletta:


Ostuni y sus pájaros que mueren en la primera luna

 Por Reinaldo Spitaletta


Su apellido evoca una ciudad blanca, en Bríndisi, Italia, y su nombre nos remite a un personaje de Shakespeare. Está hecho, como todos los humanos, de sueños. Y de tiempo. Pero, como él solo, también de poesía en la que se combinan en rara mezcla las musas del arrabal con las que inspiraron a Homero el antiguo. Ricardo Ostuni es tango que anda, pero, a la vez, memoria de una cultura, de un puerto, de una canción silbada “desde el fondo del dock”. El hombre, invirtiendo al inca, es tierra que habla.


Ciudadano de Buenos Aires, ciudad de duendes y otros mitos, la de la las fundaciones irreales y maravillosas, la “tan eterna como el agua y el aire” (qué vaina, me proponía no mencionar a Borges, asunto imposible y más hablando de don Ricardo), Ostuni es un ser que pertenece a la palabra, aquella tan cara a Filón de Alejandría pero también a algún payador de pueblo. ¡Y qué es lo que tanto hace! ¿Por qué tanta parafernalia para decir de un poeta argentino? Si apenas pudiera afirmarse que es experto en historia del tango, que escribe letras para ser cantadas por los herederos de Gardel, que a veces se viste de don Quijote para hablar de libertad. Con eso bastaría.

La única vez que lo he escuchado y visto fue en junio de 2011 en una biblioteca de Medellín (ah, y aquí habrá que decir que cualquier biblioteca, incluida la de Alejandría es memoria de la humanidad), disertando sobre Sábato y el tango. Digamos, abreviando, que Ostuni es sabio en asuntos gardelianos, en conversaciones de café, en canciones de la noche y en lunas suburbanas. Claro, también en Homero Manzi y, creo, en otro Homero que, dicen, “escribió” la Odisea y la Ilíada.

Ah, y aparte de poeta, que ya es suficiente, escribe libros como Borges y el tango (Marcelo Oliveri Editor), o como Viaje al corazón del tango y Repatriación de Gardel (Ediciones Club de Tango, de Óscar Himschoot), o como un ensayo titulado Emilio Bécher en la obra de Bertrand Russell, para que no se diga que solo se atreve con organitos de la tarde y con algún Shakespeare lunfardo. Y si se quiere saber más sobre aquellos que entristecieron el tango, puede uno leerse La inmigración italiana y su influencia en el tango (Editorial Lumière).

El porteño Ostuni se las trae. Cliente del legendario café Tortoni puede decir “A mi mesa de siempre me he llegado / con el arrastre de un atorro endémico / a lastrar de raje un académico / con un choppe de sidra bien tirado”: Duendes (En el Tortoni). Nacido en 1937, creció en el barrio de Palermo, en una casa de “bullicios propios”, visitada por políticos pero también por cantores como Ernesto Famá, Agustín Irusta (que cantó en la fiesta de sus quince años) y el payador libertario Martín Castro. Su padre le recitaba a Juan de Dios Peza, Almafuerte, Ovidio Fernández Ríos y versos del Martín Fierro.

El autor de “Identidad y otros poemas de la tristeza”, que sabe, con José Gobello, que el lunfardo puede rastrearse en las obras de Cervantes, volverá a Medellín a hablarnos esta vez de Gardel y el arte de cantar, de la presencia de la poesía culta en las letras de tango, y, claro, de la tortuosa relación de Borges con el tango. Ostuni, experto en poéticas populares y académicas, sabe, con Vacarezza que “el saber puede aprenderse, el sentir no hay quien lo enseñe”.

Hecho de sueños y soledades, Ostuni sabe de las “liturgias para celebrar ausencias” y tiene nostalgias de la elegíaca barriada. Es un poeta (tal vez sea la más alta manera de ser algo). Su palabra dice en su libro “Pájaros que mueren en la primera luna”: 

“Nada tengo sino lo que he vivido 
el ayer inmutable de los rostros
que fueron y no son y esta penumbra
que fatiga la voz de las ausencias”.


(Escrito en Medellín, cuando Ostuni era un pájaro en su primera luna)

jueves, 20 de diciembre de 2012

CARLOS GARDEL: ¿Cuál fue su ideología política?


Por Eduardo Giorlandini

Con intención de ser objetivo y obrar de buena fe para comunicar lo que sostengo, con las fundamentaciones del caso, debo reconocer que no son pocos los que creen que Carlos Gardel fue conservador, identificado con el partido político argentino que durante mucho tiempo influyó en el poder gubernamental y en la política en general, como estructura partidista o en forma de precipitaciones ideológicas sobre sectores, instituciones y la sociedad.
Sin embargo, usualmente, cuando se escribe al respecto no se dan los motivos concretos de tal creencia. Un articulista, por ejemplo, creyó que existen capítulos en blanco, silencios y ocultación, y trata de demostrar su verdad, en forma un tanto equívoca, al sostener que estuvo afiliado al Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires y que siempre estuvo vinculado a la política; cabe sí asumir que relaciones personales tuvo con políticos de distinto signo, en todo caso profesionales, prevalentemente, como cantor.
El articulista cita al respecto tres obras, cuando emerge de una rica biblio-hemerografía (Gardel  es uno de los personajes de los que más se ha escrito y documentado en la Argentina) que cantó para todos, en todos los ámbitos, sea al pie de la reja de un balcón, el café, el fondín, la casa de pensión, los comités políticos (particularmente radicales y conservadores), así como todo lo que vino después: el teatro, las giras (incluyendo ámbitos variados: carpas, cines y un largo etcétera).
Raúl Apreda Picone publicó en La Plata un artículo donde sostiene que “El Morocho del Abasto” grabó una canción proselitista par la campaña electoral que llevó a Hipólito Yrigoyen a la Presidencia de la Nación, en 1916. Ya había grabado canciones criollas hacia 1913. Después fue contratado para cantar en una estancia, ante la presencia de Marcelo T. de Alvear. Presidente de la Nación que sucedió a Yrigoyen. Se reunió con anarquistas, radicales, conservadores y socialistas. En el “Café de los Angelitos” se reunió con socialistas y en la misma esquina presenció un acto de los mismos; se relacionó con Juan B. Justo y con Alfredo Palacios. Se conoció con Juan Domingo Perón en una “milonguita” de Avellaneda, en un reducto de Barceló, y Perón de pidió que cante “Dónde hay un mango viejo Gómez” y Gardel accedió al pedido y cantó “Aurora”.
Es cierto que grabó el tango “Viva la Patria”, pero no hay prueba fehaciente de que haya sido él quien lo solicitó, para cantar loas a la dictadura que reemplazó a Yrigoyen, golpe de Estado mediante. Nadie puede dudar, recorriendo la discografía de Gardel o las compilaciones de letras de tango,  que generalmente era Carlos Gardel quien primero grababa los temas, porque tenía ese hábito; muy frecuentemente preguntaba, a Barquina particularmente, qué tema nuevo había; cantó y grabó a todo aquel que le acercara un  tema, incluyendo a un canillita[1].
Cabe preguntarse cómo es que estuvo afiliado al Partido Conservador de la Provincia de Buenos Aires si tenía su domicilio en la Capital Federal. ¿Existe documentación al respecto? Yo no la conozco en tal sentido.
La parcialidad del articulista llega al extremo de poner de resalto la calidad y “progresismo” del Partido Conservador en el Gobierno y la mala política de los radicales, porque es evidente que se trata de una actitud de exacerbación o, a lo mejor, de pasión conservadora o fanatismo partidista. Hay demasiada hojarasca en el artículo (adviértase que estoy tomando este artículo como un ejemplo, en cuanto a la ligereza con que se escribe sin motivación o fundamento).
Gardel vivía en el Abasto y por eso fue a cantar al café-fonda “O´ Rondeman” en el mismo barrio, como Razzano cantaba en “El Pelado”, de Balvanera (después se juntaron para crear el dúo).
Gardel no usó boina blanca (radical) ni colorada (conservadora); de haberlo hecho no hubiera, tal vez, sido lo que fue. Nótese que también cantó y grabó los tangos con letras que constituyen una verdadera literatura social, con que se repudió desde la letrística tanguera –quiérase o no- a una “década infame” iniciada con el golpe de septiembre de 1930. Me remito a la historia, porque no he de cometer lo mismo que critico. De otro modo no hubiera sido posible que tantos autores e investigadores hablaran del civismo del cantor, de su nacionalismo, de su amor al país y a la ciudad de Buenos Aires, así como de su sensibilidad y sentimientos que expresó en sus interpretaciones y composiciones.

[1] Además, Gardel exaltaba el valor de la libertad y repudiaba a los dictadores; pudo haber interpretado mal la “revolución” del ´30, porque en Curazao donó lo que cobró del gobierno venezolano a los exiliados para que continuaran con la causa de la liberación nacional de Venezuela.

Este artículo es una respuesta a la publicación escrita por Marcelo Julio Martín

lunes, 17 de diciembre de 2012

Carlos Di Sarli, El Señor con Alma de Niño se presentó en la APL


El viernes 14 de diciembre, promediando la Feria del Libro Lunfardo y Tanguero 2012 que desde el 30 de noviembre se desarrolla en EEUU 1374 de la Ciudad de Buenos Aires, se llevó a cabo un día de actividades programadas por José Valle, CEO de Dandy Producciones, donde pudo sentirse la magia de un lugar que invita a vivir un clima de cordialidad y amistad.
La jornada comenzó a las 17 hs con la presentación de la biografía “CARLOS DI SARLI, El Señor con Alma de Niño” escrita por Eduardo Giorlandini, Gabriela Biondo y José Valle con prólogo de Eduardo Parise. El único ausente fue el Dr. Giorlandini a quien un reposo prescripto le impidió acercarse al lugar desde su querida Bahía Blanca. Como indica la costumbre: primero las damas… Gaby “La voz Sensual del tango” (cuyo nombre real es Gabriela Biondo) fue la primera oradora seguida por José Valle. Ambos autores compartieron con la calificada concurrencia la experiencia de investigar y profundizar el conocimiento de un personaje tan grande y tan descuidado del tango como el maestro Carlos Di Sarli, agradecieron la esencial participación de la familia que aportó información pero además un material fotográfico invaluable y aludieron brevemente al injusto silenciamiento sufrido por el nombre y la obra del pianista, director y compositor bahiense.
Eduardo Parise, Gaby (Gabriela Biondo) y José Valle (prologuista y autores)
Seguidamente, Eduardo Parise, gran admirador de “Don Carlos” como lo llamó a Di Sarli, cerró la sencilla presentación exaltando la figura del Señor del Tango y la carencia de material que sobre él existía hasta el momento.
Con la intervención a modo de presentador del Pro-Secretario de la Academia P. del Lunfardo, Marcelo Oliveri y la colaboración de Claudio Durán, llegó la música. Tres perlas y un varón del tango ofrecieron bellas páginas de nuestro cancionero popular: Carolina Martinez, Fernanda Vega, Vanina Mazzara y Roberto Bascoy.
Valeria Cotado y "Muñecas Bravas" 



A continuación llegó el turno de dos grandes artistas llegados de Chivilcoy: el virtuoso guitarrista, autor y compositor Eduardo Rotela y la inconfundible, bella y talentosa Valeria Cotado. El ensamble perfecto de estos dos artistas acompañó a los presentes durante unos 30 minutos con tangos de todos los tiempos y algunas obras de Rotela que sorprendieron gratamente.
Para finalizar la jornada tanguera y lunfarda las tres intérpretes del grupo “Muñecas Bravas” realizaron un paseo por algunos de sus tangos favoritos: Gaby primero, Geraldine Trenza Cobre en segundo lugar y finalmente Patricia Malanca, aprovecharon la intimidad del recinto para interpretar con libertad y complicidad hermosos clásicos del tango. Como es costumbre del grupo, el repertorio tuvo como protagonista a la mujer, su rol en las letras del género y la sociedad con temas como “La Morocha”, “Estrella”, “Malena”, “Alma de loca” y “El motivo” entre otros.
Si algo puede destacarse claramente de esta tarde compartida por fanáticos del tango, artistas y difusores en la APL es que el espectáculo fue vivido y disfrutado por todos los participantes como una reunión de amigos donde no hubo juicio, crítica ni egoísmos. Tanto los espectadores como los artistas y colaboradores fueron por tres horas solo amantes del tango que se reunieron a escucharse mutuamente sin otro motivo que valorar y levantar las banderas de nuestra música una vez más.

viernes, 14 de diciembre de 2012

HOY se presenta CARLOS DI SARLI "El Señor con Alma de Niño" en Buenos Aires

Será en el marco de la Feria del Libro Lunfardo y Tanguero 2012 que se llevará a cabo en la Academia Porteña del Lunfardo (Estados Unidos 1379) de lunes a viernes, de 14 a 21, y los sábados y domingos de 16 a 21 horas, con entrada libre y gratuita.

Todos los días se podrá asistir a la presentación de libros, conferencias, charlas sobre poesía, cine, CDs de tango y se contará con la presencia de importantes artistas. Además, como todos los años, habrá libros, revista y discos de lunfardo y tango para comprar. 
Quienes deseen colaborar con la feria, pueden comprar un bono contribucin de $20 (veinte pesos) y recibirán de regalo un libro. 


VIERNES 14:
Presentación del libro "Carlos Di Sarli, El señor con alma de niño" de Eduardo Giorlandini, Gabriela A. Biondo y José Valle, con Eduardo Parise como prologuista, a las 17 horas.
Show musical: Roberto Bascoy, Pablo Gibelli, Carolina Martinez, Fernanda Vega y Vanina Mazzara. 
18hs, Homenaje a Francisco Canaro en el 48 aniversario de su fallecimiento. Show musical de Valeria Cotado y Eduardo Rotela
19hs, Homenaje a la mujer en el Tango. Show musical: "Muecas Bravas" con Gaby La Voz Sensual del Tango, Geraldine Trenza Cobre, Patricia Malanca y Norberto Vogel. Espectculo de Tango que rene al mejor tro femenino de la nueva trova tanguera. Tres jóvenes y bellas cantantes de la música ciudadana actual que, con estilos bien diferenciados, se sacan chispas de taco y aguja.


Para aquellos interesados en la adquisición de la biografía de Carlos Di Sarli les comunicamos que el mismo se encuentra a la venta en las liberías de Zivals (Callao y Corrientes en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Rosario) y en Henry de Bahía Blanca, la cual realiza envíos a todo el país y el exterior.